
espero caer un dejo de luz en la mañana
martes, 20 de abril de 2010
Infinitamente
buscando algún retazo de ese cielo raso
dibujado en ese rostro tan ajeno
tan presente
tan extraño
tan comúnmente mío
transfigurado a mis manos
desplazado por un inconmensurable sentido
a esos ojos tan remolinos
revolviendo el pelo cada tarde cuando asoma de tanto en tanto el sol
espaciosa manera
imagino ese pronunciar del viento
el otoño regañando al sol
en cada palabra
en cada soplido
en cada sol
en cada silencio
espaciosa forma
de imaginar al viento
pronunciar espacios
miradas de hojas caídas
alfombras que señalan tu llegada
bajo el bosque de la entrada
y magias alcoholizadas
regalan un giro drástico
o quizás no
asómate mañana
dispara cabizbaja
para observar como todo se desmorona
bajo esos ojos
bajo tu pelo revuelto
bajo esa sonrisa leve
y esa espaciosa palabra
que me hace fantasear contigo esta noche...
de extrañar que vuelvas
en mi otoño más feliz
Publicadas por Anónimo a la/s 4/20/2010 10:54:00 p. m. 0 comentarios
viernes, 2 de abril de 2010
La ciudad de los fotógrafos
Este documental, de alguna manera deja notar varias facetas de nuestro inicio de reconstruir un Chile destrozado por la guerra de baja intensidad, un país rodeado de dolor, violencia, horror , desamparo... Aquella sensación que Beristáin en su libro "Afirmación y Resistencia" llama como "imponer la impunidad" siendo ésta catalogada como una de las finalidades de la represión política...
Y entonces te encuentras con una agrupación de fotógrafxs, personas que viven en su humana capacidad e incapacidad la responsabilidad de archivar, materializar y probar las atrocidades y enfrentamientos sucedidos en este país dividido y azotado en pobreza, desigualdad y principalmente en la censura de esta dictadura sangrienta y este sector de familiares, activistas, estudiantes, Pobladorxs, etc. Que tenían el coraje de vencer el miedo y salir a las calles...
Este es un homenaje de cierta manera a todxs aquellxs que nos dejaron la oportunidad de poder salir a la calle y que lxs jóvenes se saquen fotos delante de los zorrillos, de que luego de una manifestación si llegan a ser detenidos son puestos a disposición de un juzgado... y el riesgo de ser asesinadxs es potencialmente menor...
Un homenaje hablando desde una perspectiva menos superficial a todxs aquellxs que creyeron en recuperar la libertad, en recuperar la tranquilidad y en un país mejor...
Y es también un llamado de atención desesperado, para quienes aun no olvidan y a quienes están un poco saciados e inmutables frente a los actos de impunidad, de control y de represión sutiles y explícitos que suceden aun en este país... para recuperar de cierta manera esa ilusión, ese deseo y ese coraje de luchar y trabajar firmemente por exigir aquello que es necesario para vivir en paz... nuestro derecho a ser libres, nuestro derecho a ser respetadxs, a no ser explotadxs, estafadxs, vendidxs... A exigir que dejen de abusar de nuestro dolor post-terremoto
Publicadas por Anónimo a la/s 4/02/2010 06:36:00 p. m. 0 comentarios
miércoles, 24 de marzo de 2010
antídoto

"Me gusta dormir solo... a tu lado, de la cama... nuestra cama... hoy rellena de mantas, en esta noche fría... congelada... congelada" (facto de la fe y las flores azules - Enero en la Playa, 2005)
La tierra agotó su energía
y la mía tan quieta
tan amarga
tan sujeta a las ausencias
lágrimas antes de subir al vagón
al infierno del regreso
a la instancia real
menos mágica
altamente nublada de tiempos llenos
todo mezcla
combinado tras la noche abrupta
el despierto dormido
mar inhóspito
cielo en pausa
nube gris
divago
camino
lento
mareo al replicar el cielo
¿era la tierra?
quizá solo fue el sol
la tierra agrietó
presencia ausente
ausente
o presente
antídoto de nostalgia
¿o más recuerdos al baúl?
Alejándote de mi mientras regresas
para sobrevivir a esta ausencia
a este tiempo
que remeció mi corazón
como la tierra mi sueño
¿la magia existe?
quizá y solo dependa del mago
Publicadas por Anónimo a la/s 3/24/2010 12:18:00 a. m. 2 comentarios
domingo, 21 de marzo de 2010
conspiración

"Para poder observar tu mirada,
quédate cerca de aquella ventana
no todos los días las cosas conspiran así..." (Love of Lesbian - Limousinas, 2007)
A veces parece descansar el eterno
cerrar los ojos
conspiraciones infernales
antes de su parsimoniosa muerte
tiempos que descansan bajo miradas
aturdidas de polvo
baúles que adolecen
tan prontas partidas
descuelgan los botones del abrigo
el parqué saluda las brisas y el otoño
atardeceres carnavalescos
y tú ahí tan quieta
como si mientras canto
la poesía envenenara tu sonrisa
no solía ser así en mis sueños
no solías desvanecerte ante mis manos
no había humo ni luces intermitentes
rodeadas de miradas violentas
antes de ti...
o después de ti...
- saberlo es un tanto absurdo -
esquizofrénicas alucinaciones sobre ti
o sobre mi...
recuerdos de baúles que se esconden
al intentar trasladarlos al salón
cada vez que enfría la noche
recuerdo inviernos anónimos
sutiles escapes al vacío
universos infinitos
conspiraban
como un terremoto nocturno
de igual magnitud
a la pasión que despertaba
el alejarse del reflejo
la pérdida total del amor
o la corporeidad de las miradas
que absorbió Dios
luego de diseñarlas a mano
Publicadas por Anónimo a la/s 3/21/2010 02:58:00 p. m. 2 comentarios
sábado, 9 de enero de 2010
EL REGRESO DE LA FINADA
Y quizá pudo ocurrir el día de mi cumpleaños, en mi casa, después de tomarme veinte copas a la salud de mis perdidos veinte años, de brindis en brindiscon las maricas amigas; porque estaban casi todas: La Moliendo Café, La Gaucha Geisha, La África Sound, la Liquid Paper, la Lucía Sombra, la Pato Egaña, la Puré de Mojón, las infaltables termitas del pico y otras coladas que no recuerdo. Cuando entre tantas locas que me festejaban con falso cariño, cruzando por una puerta, me encuentro con la Pavez más joven y reina que nunca, un año después de morir a causa de sida, por aquí cerca en el barrio Lastarria. Y parecía que en la fiesta a nadie sorprendía tanto, porque las colizas pechadoras se hacían las tontas comiendo y tomando como si nada, como si el mundo se fuera a acabar, cantó ella co su vozarrón de arrabal ¿Y vos que hacís aquí, niña?, ¿si estái en el cementerio? Es la sorpresa que le teníamos preparada, señora Lemebel, dijeron todas a coro, ya que no hay torta le trajimos a su amiga tortillera. Y ahí me quebré, allí no pude más, y la miraba y miraba de lejos girando con su vestido rojo travesti, a ella, la Pavecita paseándose y tocándose las tetas ofreciendo. ¿No se sirven un canapecito? No hay ninguna duda, me decía. Es la pavez en persona; la misma loca gigantona que con sus manos también grandes, que las disimulaba tan bien con peqieños gestos, la misma voz ronca con ese afelpado de lengua diciéndome: ¿Y quñe mirái tanto, niña?, ¿Nunca hay visto a un maricón? Resucitado, nunca, le alegué con la copa en la mano. Lo que apsa, dijo dando un paso adelante como si estuviera en el escenario, es que madam Lemebel se curó y les tengo que decir, más bien déjenme contarles... recitaba teatrera con una mano en el pecho, igual que esa noche cuando nos amanecimos payaseando con Mario Bellantín. el escritor mexicano. Era ella, sin ninguna duda, como en sus mejores tiempos, dicharachera y fumona aspirando su gran pito que fabricaba pegando tres papeles al hilo. Me quedó de la canasta familiar de la UP, pues linda, agregaba mojando el triple cuetazo que luego se echaba a correr, para que no se note pobreza, chiquillas, para que los momios no sigan pelando a Allende, gritaba espandando a los gatos con su vitrola parlotera. Era la misma Pavez de regreso, pero no podía ser, yo la vi embalsamada bajo el vidrio del ataúd en la carpa del Gran Circo Teatro. Es decir, casi ni se distinguía su cara, porque el vidrio se había empañado con el vapor de las matas de marihuana que las locas funerarias le echaron dentro. Y no crean que voy a venir siempre, maricones feos, nos gritó sulfurosa con una mano en la cadera. Esto es una excepción, un cariño para esta vieja zorra en su sextuagésimo natalicio, para ella la escritora, la Leme, la Lamebién, dicen los chiquillos de la plaza. Y se reía con esa risa de cristal que erotizaba al barrio. La vega. Entonces me puse a llorar como un niño y ella se me acercó tierna, enjugando mi llanto con su pollera colorada. Tenís el mismo olor a poto salvaje, le dije entre lágrimas, y me abrazó, y nos reímos llorando. Es que en el infierno el agua es muy cara, hija, lleve un bidón cuando le llegue el pasaje, me contestó antes de evaporarse en los albores del sueño. Al despertar en mi cama, llovía torrencialmente y los truenos relampagueaban en la ventana los sargazos de este último verano. Era ella, pensé, escuchando somnolienta los metales oxidados de su inolvidable reír.
(Una madrugada de marzo de 2005)
Fragmento libro "Adiós mariquita linda" - de la Pedro Lemebel
Publicadas por Anónimo a la/s 1/09/2010 10:47:00 p. m. 0 comentarios
Subscribe to:
Entradas (Atom)


